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Libertad y responsabilidad

Una mujer, con su nombre y apellidos, escribió ayer en un grupo colectivo de Facebook de Pozoblanco un mensaje en el que acusaba a su pareja de haber violado a su hija de seis años. Ante la petición de alguien, esa mujer publicó la foto del presunto pederasta, al que reconocieron otros participantes en el grupo. Comentarios a favor y en contra de tan tremenda acusación se sucedieron frívolamente durante varias horas, sin que nadie pareciera advertir lo espeluznante de la situación, hasta que el administrador del grupo -alertado del riesgo por alguien o llevado por su propia iniciativa- borró el mensaje inicial y todos los comentarios posteriores. La denuncia era tan enorme y la forma de exposición tan trivial que corresponde al señalado tomar sin demora las acciones legales que correspondan contra semejante atentado a su intimidad, su honor y su dignidad. Una persona fue puesta en la picota y para quienes leyeran aquella diatriba (el grupo tiene casi seis mil miembros) siempre se mantendrá la duda y la sospecha de si lo que allí se decía con tan malos modos era cierto o no.

¿Puede considerarse la denuncia de esta mujer un ejercicio de su libertad de expresión? ¿Debe un medio de comunicación estar abierto a este tipo de acusaciones sin pruebas que atentan tan gravemente contra la imagen de un ciudadano particular? ¿Tiene el administrador del grupo alguna responsabilidad en estos hechos?

A mi parecer, lo sucedido no es anecdótico y comporta graves consecuencias, que no corresponde ahora delimitar. Tan solo señalaré la responsabilidad que compete a quien está al frente de ese medio, como encargado de determinar qué opiniones deben aparecer en él y qué orientación desea otorgarle, sabiendo que la función del administrador en este ámbito nunca es neutral, aunque se pretenda, sino sometida al inapelable poder de la subjetividad y el propio criterio, cuyas consecuencias hay que asumir una vez aceptado voluntariamente el reto arbitral.

La consideración es válida igualmente para los medios tradicionales, donde la demora en su publicación permite un mayor ejercicio reflexivo previo. El editor de un periódico tiene responsabilidad directa de lo que se publica en él y ante la advertencia de un contenido improcedente resulta una frivolidad incompetente revolverse en defensa de una libertad de expresión que nadie ha cuestionado para obviar de este modo la propia responsabilidad. Colocarse al frente de un medio de comunicación (digital o en papel, controlado o abierto) comporta unos riesgos que deben asumirse. Riesgos que pueden ser de índole penal (como, a mi parecer, pudieran derivarse del episodio del grupo de Facebook) o de denuncia social (cuando se permiten opiniones que atentan contra los valores de tolerancia e igualdad que la sociedad actual persigue). Cada medio de comunicación tiene autonomía absoluta para definir su propia línea editorial, pero nadie puede ampararse en la libertad de expresión para exigir complacencia generalizada ante vertidos fecales pagados con dinero público.
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Los Pedroches Starlight


La Luna sobre la silueta nocturna del Castillo de Miramontes. [Foto: Ayuntamiento de Santa Eufemia]

Poco a poco Los Pedroches comienzan a ser conscientes de lo que significa la reciente declaración de la comarca como Reserva Starlight. Disponer de un cielo nocturno que posee las condiciones óptimas de observación, además de un orgullo, supone un recurso turístico de primera categoría. Pero, antes de ofrecerlo a los demás, me parece que la primera tarea conviene que sea enseñarlo a los propios habitantes de la comarca, para que lo interioricen como propio y lo conviertan en una seña de identidad más de la que presumir. La valoración del territorio tiene que venir en primer lugar por parte de aquellos que lo habitan y solo después podremos seducir a los demás para que también lo aprecien como sin duda se merece.

En este sentido, me parecen muy acertadas una serie de iniciativas que han venido realizándose durante este verano, organizadas por los ayuntamientos, que han tenido como objetivo concienciar a la población sobre esta riqueza natural que tenemos tan a nuestro alcance, proporcionando los medios técnicos (telescopios, punteros láser) y humanos que han permitido una observación astronómica directa y pedagógica.

La más reciente de estas actividades se desarrolló en Santa Eufemia, donde se tuvo el acierto de unir la observación de estrellas con una subida nocturna al castillo de Miramontes, lugar privilegiado para este tipo de iniciativas. Unas ochenta personas participaron en la ruta senderista al castillo, en cuyo entorno se desarrolló un taller de observación del cielo a cargo de Juan Antonio Caballero, Manolo Barco y Toni Álvarez, coordinados por el CIET.


Observación astronómica desde la explanada del castillo de Santa Eufemia [Más fotos].

Para las próximas semanas hay organizadas al menos otras dos actividades relacionadas con la observación del cielo en relación con la declaración Starlight. Por un lado, el Ayuntamiento de Hinojosa del Duque ha preparado las "I Jornadas Astronómicas de Hinojosa del Duque", que tendrán lugar los próximos 18 y 19 de agosto y que contarán con un Planetario Público que se instalará en la Plaza de la Catedral y un Taller de Observación Astronómica en la Ermita de San Bartolomé. Por otra parte, del 21 al 24 de agosto se desarrollará en Villanueva de Córdoba un Curso de Verano de la Universidad Internacional de Andalucía, dirigido por Bartolomé Valle Buenestado, que lleva por título "Mirando al cielo: La astronomía, ciencia y afición". El curso, que tiene como objetivos la iniciación a la ciencia y a la observación astronómica y la divulgación y transferencia a la sociedad de sus contenidos, va dirigido no solo a estudiantes y profesionales, sino también a astrónomos aficionados y a personas en general interesadas por esta materia.



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Los que ya están y los que vendrán



Amazon se ha convertido en una plataforma muy útil para aquellos escritores que no encuentran cobijo en las editoriales tradicionales. Dos autoras de Los Pedroches han publicado recientemente sus últimas obras (dos novelas) a través de este medio, que ofrece a la vez el formato digital y el de papel. Por un lado, la pozoalbense Pilar Muñoz Álamo ha presentado su nueva novela Un café a las seis (181 páginas), una historia romántica en torno a una reunión de antiguos compañeros de promoción organizada después de 25 años. Asimismo, la noriega Raquel Gil Espejo ha entregado el tercer volumen de su trilogía Alas y raíces, que lleva por título Alas y raíces... Redención (584 páginas). Con esta obra la autora finaliza su saga protagonizada por Maysa d’Angeli y Derian, formada además por Alas y raíces... Amor (2015) y Alas y raíces...Oscuridad (2016), cuyos tres tomos juntos suman más de 1.800 páginas. Raquel Gil ha publicado también este año su primer libro de poemas, Te olvidaste de Blancanieves (Círculo Rojo).

Para el otoño, que siempre es tiempo de novedades literarias, se anuncian nuevas publicaciones de algunos de nuestros autores principales. Félix Ángel Moreno Ruiz, por ejemplo, ha anunciado en redes sociales que se encuentra corrigiendo las galeradas de su próxima novela, "una novela negra que no está protagonizada por Homero", según confiesa. Homero, para los no iniciados, es el nombre del inspector protagonista de sus dos novelas anteriores, Un revólver en la maleta (Premio Solienses 2013) y Estaré esperando para matarte (2016). Por su parte, Alejandro López Andrada ha anunciado que en noviembre saldrá la reedición (corregida y aumentada) de Los años de la niebla, el segundo volumen de su trilogía sobre el mundo rural de Los Pedroches, que fue publicado originalmente en 2005. Hace unos meses la editorial cordobesa Almuzara ya reeditó El viento derruido, primera entrega de la trilogía, aprovechando que parece haberse puesto de moda un cierto tipo de "literatura rural" al calor del éxito de La España vacía de Sergio del Molino.
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De nuevo con las pilistras

Cuando llegué a casa hace unos días me encontré mis siete preciosas macetas de pilistras con las hojas cubiertas por unas abundantes manchitas blancas que no auguraban nada bueno. En una floristería de Pozoblanco me dijeron que era cochinilla, un insecto difícil de erradicar, y me vendieron un producto para intentar exterminar el agente invasor. Antes de aplicarlo, he cortado las hojas más dañadas y, con paciencia benedictina, he ido limpiando una a una las hojas, arrancando las manchas (que, a simple vista al menos, más bien parecen un hongo que un insecto) hasta dejarlas lo más limpias posible. He aplicado el producto y vamos a esperar el resultado.


Hojas de pilistras infectadas de cochinilla.

Mientras realizaba toda esta operación me he acordado de un antiguo artículo que escribí en Solienses sobre las pilistras, precisamente cuando descubrí que su verdadero nombre es aspidistras. El término "pilistra" sigue sin aparecer en el DRAE, como ya se quejaba hace años Antonio Rodríguez Almodóvar, y eso a pesar de que se han introducido "cosas" que llegaron más tarde, como cederrónbluyín y hasta okupa. La Real Academia no puede alegar desconocimiento ni falta de respaldo literario, pues en su Fichero General figuran tres anotaciones, de obras tan significativas como el Vocabulario andaluz de Antonio Alcalá Venceslada (1933) o el Primer viaje andaluz de Camilo José Cela (1959), quien también la cita en el anexo "Algunos andalucismos". El término parece ser propio de Andalucía y de Extremadura. Yo creo que urge ya algún tipo de acción reivindicativa, no sé, en change.org o algo así, para que nuestras humildes "pilistras" alcancen el reconocimiento léxico oficial que se merecen. Y, mientras tanto, a ver si mis macetas logran vencer a la cochinilla.


Mis pilistras tras la operación limpieza.
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Adiós a Paco Tébar

Con una medida representación de la política y la cultura comarcal y una generosa presencia del pueblo jarote, esta mañana hemos despedido en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Villanueva de Córdoba a Francisco Tébar, que falleció ("tan temprano") ayer por la tarde. Aún no tenemos un nombre para designar a actos civiles como el de esta mañana, en el que ha habido palabra, música y poesía, elementos todos ellos que gustaban a Paco, por lo que me atrevo a afirmar que se hubiera sentido cómodo allí, con sus paisanos, con sus amigos, con su familia.

Paco Tébar fue alcalde socialista de Villanueva de Córdoba entre 1983 y 1990, en una década que resultó fundamental para el despertar de Los Pedroches como comarca, hasta entonces perdida en localismos. Una generación de alcaldes jóvenes como él (me acuerdo de Antonio Fernández en Pozoblanco, Elías Romero en Santa Eufemia, Rafael Moreno en Añora y, luego también, Enrique González en Dos Torres y Manuel Gómez en Villaralto, muchos de ellos con un importante compromiso previo con la cultura en sus respectivas localidades) afrontaron la verdadera transición democrática a nivel municipal e introdujeron en sus ayuntamientos nuevos modos de gobierno y, sobre todo, de relación con los ciudadanos. Paco participó con ellos, y no como mero acompañante, sino como empuje fundamental, en acciones reivindicativas tan importantes para la comarca como aquel encierro de tres días en el Ayuntamiento de Pozoblanco para exigir la apertura del hospital y la mejora de las comunicaciones. Fue pionero en comprender la necesidad de mantener una visión comarcal de la política y de la cultura, campos ambos en los que profundizó con rigor y tesón.

Como ocurre con frecuencia, su salida de la política no hizo honor a sus muchos méritos y un solo error, quizás pequeño visto desde hoy, pero que fue aprovechado de forma mezquina por sus adversarios, lo alejó de un mundo que sin duda le apasionaba. Por ver el lado bueno, su adiós a la política significó su regreso a la música, que ya no abandonaría hasta el último de sus días. Jara y Granito y Los Juvenkos, cuyas canciones han sonado esta mañana en la despedida, lo tuvieron como miembro destacado. También se atrevió a componer la música de algunas canciones, como la bellísima "Rosa del triste precio", sobre un poema de Juana Castro.

Paco Tébar era seguidor de Solienses y puedo decir que solía ponderar mi persona por encima de mis merecimientos. Ya lo hizo, siendo todavía alcalde, cuando empecé a escribir mis primeros artículos en prensa allá por los años 80 y todavía pude percibir en él esa complicidad con mi actitud hacia la cultura comarcal cuando, con la generosidad que le caracterizaba, extensible ahora a todo el grupo, Jara y Granito aceptó participar en el IV Encuentro de la Casa del Valle de Los Pedroches en la Diputación de Córdoba, dedicado en aquella ocasión a las fiestas populares y en el que yo fui ponente. Era un compromiso con la cultura en general, y con la de Los Pedroches en particular, que se manifestó a lo largo de toda su vida y del que podrían dar cuenta detallada quienes le conocieron mejor que yo.

Paco Tébar se ha ido suavemente, como su voz al hablar, haciendo ejercicio de su libertad hasta el último momento, como ha advertido su hermano Pedro. Hoy ha recibido el homenaje de muchas personas, pero falta todavía algún tiempo para que se reconozca sin cicatería su exacta contribución a la política y a la cultura de Villanueva de Córdoba y de Los Pedroches. No hay prisa. Esperaremos.


Alcaldes de Los Pedroches encerrados en el Ayuntamiento de Pozoblanco en 1988. Paco Tébar es el primero por la derecha.


Los Juvenkos en 1966. Paco Tébar, con guitarra rítmica, es el segundo por la derecha.


Paco Tébar (primero por la derecha) con Jara y Granito. [Foto promocional]


Jara y Granito interpreta el villancico "Alegres vamos" en el Teatro Municipal de Villanueva de Córdoba (2014).
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Fedor Schlimbach explica en Dos Torres los descubrimientos del yacimiento de La Losilla


El arqueólogo Fedor Schlimbach durante su conferencia en Dos Torres.

Dentro de las XVI Jornadas de Historia y Desarrollo Local de Dos Torres, el pasado miércoles 2 de agosto tuvo lugar una conferencia a cargo del Dr. Fedor Schlimbach, del Instituto de Arqueología Paleocristiana de la Universidad de Göttingen, sobre el tema "Presencia visigoda en Los Pedroches: el yacimiento de La Losilla (Añora)". La intervención, que puede verse completa en el vídeo adjunto, recoge una síntesis de lo conocido hasta ahora sobre las excavaciones realizadas en La Losilla (de las que venimos dando cuenta en Solienses a partir de los informes arqueológicos oficiales y de un artículo del propio Schlimbach), aunque aporta el interés suplementario de la presencia del propio arqueólogo director y de sus propias consideraciones sobre la interpretación histórica del yacimiento.


Vídeo con la intervención completa de F. Schlimbach [a partir del minuto 16:10].

La charla comenzó con una breve introducción sobre el contexto geográfico e histórico del yacimiento y la historia de su excavación, para pasar enseguida a abordar el tema a través de cuatro aspectos principales: la iglesia y su necrópolis, los edificios profanos anexos, los hallazgos materiales y la interpretación hipotética del yacimiento. En cuanto a la iglesia, tras su descripción ("basílica con tres naves con arquerías sobre pilares y con un ábside central en su terminación este"), Schlimbach se centró luego en el análisis de las diez tumbas excavadas hasta el momento y el ajuar encontrado en ellas, así como la sospecha de la existencia de una pila baustismal que correspondería a un batisterio perteneciente a una iglesia anterior a la basílica que ahora se excava. La prospección geomagnética realizada en 2013, por su parte, insinuó la existencia de edificios profanos en los alrededores de la basílica, que sondeos posteriores han confirmado como un horno de cocina (de cuyos muros se conservan la primera hilada de piedras) y otras dependencia de función aún desconocida.

En cuanto a los hallazgos materiales, destacó Slimbach la abundancia de elementos cerámicos, que dan una cronología para el yacimiento entre los siglos V y X aproximadamente, lo que excluye una ocupación anterior y posterior (a esta cronología apuntan también las pruebas de Carbono 14 realizadas a un fragmento de madera -posiblemente una viga del tejado de la basílica-, otro de un hueso humano procedente de una tumba y un tercero de madera encontrada en el horno). En cuanto a los materiales singulares, se refirió al ungüentario de vidrio hallado en una tumba, el objeto de hierro en forma de cruz latina encontrado sobre el suelo de una nave lateral de la iglesia y de función aún desconocida, y la gema de cornalina con la cabeza de Minerva del siglo I a.C. y que era ya un objeto antiguo cuando llegó al yacimiento. Asimismo destacó la existencia de escoria con restos de fundición de hierro y de cobre pertenecientes a una explotación minera del yacimiento que precedería a la fase de ocupación tardoantigua, probablemente en época prerromana.

Así pues, Schlimbach establece la siguiente secuencia cronológica de ocupación: en época antigua, probablemente prerromana, había una explotación minera en el yacimiento de La Losilla. En época romana el sitio no estuvo poblado. La ocupación del mismo se efectuó en época tardoantigua, quizás ya a lo largo del siglo V o tal vez más bien en el siglo VI. A esta ocupación tardoantigua, quizás un cortijo, quizás un pequeño poblado, pertenecía una iglesia, con dos fases. El yacimiento y la basílica fueron abandonados antes del siglo X, quizás ya a lo largo del siglo VIII o IX, debido probablemente al ocaso del reino visigodo tras la batalla de Guadalete en 711.

Finalmente Schlimbach abogó por la naturaleza visigoda de los habitantes de La Losilla, estableciendo para ello paralelismos con la basílica del Germo en Espiel y aludiendo a la legislación de la época que establecía la división de tierras entre romanos y visigodos y que fomentó que estos se establecieran en lugares no ocupados, así como a la documentación episcopal visigoda sobre ermitas rurales.

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Vuelve "El halcón y la columna"

Del 10 al 13 de este mes de agosto va a representarse en el Patio de la Huerta del Convento de Santa Clara de Belalcázar la obra El halcón y la columna, una recreación histórica del condado de Belalcázar original de Francisco Benítez. Será la cuarta vez que se ponga en escena esta representación (pueden leerse mis crónicas de las ediciones de 2006, 2010 y 2014). En el montaje escénico participan más de 150 vecinos de la localidad, actores y actrices noveles dirigidos por Javier Ossorio. Entre las novedades de este año figura una orquesta barroca que interpretará música en directo.

Hasta ahora, El halcón y la columna venía representándose cada cuatro años, aunque en esta ocasión se ha adelantado un año la puesta en escena, quizás para no coincidir con las representaciones de La vaquera de la Finojosa, que Hinojosa del Duque pone en pie también cada cuatro años (la próxima representación será del 2 al 5 de agosto de 2018). Ambas obras fueron escritas expresamente para estas representaciones por el dramaturgo cordobés Francisco Benítez, que falleció el pasado mes de mayo.

En esta misma línea de escenificación de algún suceso (real o legendario) de la historia local como modo de crear una seña de identidad colectiva para el pueblo y un atractivo cultural de carácter singular, el Ayuntamiento de Pedroche ha convocado a los vecinos y colectivos de la localidad que deseen participar o colaborar en la puesta en escena de la obra Asonada: toma y destrucción del castillo de Pedroche, una iconoclasta recreación histórica escrita por Carlos Boves a partir de un encargo del propio Ayuntamiento y que en 2010 fue finalista al Premio Solienses.
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Cómo traer la tradición al mundo de hoy

Hay que partir de dos premisas. Una, que el folklore es hoy ya un objeto de cultivo arqueológico y como tal hay que tratarlo: descubrirlo, delimitarlo, despojarlo de las adherencias del tiempo y mostrarlo como un día fue, sabiendo que su momento pasó y que cualquier aproximación implica interpretaciones siempre sospechosas de subjetividad. Otra, que solo puede acercarse el folklore a los jóvenes -tarea imprescindible para su transmisión- trayéndolo a su territorio, adaptándolo a sus códigos culturales actuales. Son premisas, en principio, antitéticas, y ahí está precisamente el reto.

El Folkpozoblanco comienza este año lastrado porque el Ayuntamiento de Pozoblanco parece haberse gastado todo su presupuesto anual para espectáculos en los conciertos del Slow Music, y para todo lo demás solo quedan ya las migajas. Se anuló este año el concierto estrella de El Silo, que en ediciones anteriores nos trajo eminencias del folk hispano como Eliseo Parra, Nuevo Mester de Juglaría, Los Sabandeños, Luar Na Lubre, Acetre o La Bazanca. En esta ocasión los veteranos Manuel Luna y la Cuadrilla Maquilera y los jóvenes de Las Colmenas intentarán mantener el nivel de una edición que parece concebirse de trámite para abordar el treinta aniversario del festival el año que viene.


Manuel Luna y la Cuadrilla Maquilera.

Dice José María Sánchez, director artístico del festival, en una entrevista en Hoy al Día: "el festival tiene que tener en cuenta al público. Hay cosas excepcionales que igual no se entienden aquí, nos da pena no ofrecer ciertas cosas, sobre todo de gente joven que están apostando por propuestas en base a la música tradicional pero aplicando nuevas formas, pero no va a encajar". Creo que se equivoca. Al contrario, pienso que ese es el único camino viable para que el folklore pase de la arqueología a la contemporaneidad. Personalmente, amo los grupos de música tradicional de raíz que conservan el legado de la tradición oral en frascos de formol ajenos a toda contaminación, como una delicatessen apta solo para paladares entrenados. Pero un festival se debe también a su faceta divulgativa y pedagógica y atraerse al público juvenil nos parece un reto principal al que aplicarse. La gente joven que combina -respetuosamente- la tradición con las nuevas formas musicales tiene la llave para obrar este difícil milagro. No hay que tener miedo a las reacciones. Quizás se gane más de lo que se pierda.

El Folkpozoblanco de este año tiene programado un taller de baile de jota como modo de contribuir a la recuperación de esta danza tradicional de la comarca. Pienso que será una tarea inútil, que ese no es el camino. La solución no es pretender que los jóvenes vayan a donde está la jota, sino llevar la jota a donde están los jóvenes. No intentar que los jóvenes se trasladen al pasado, con toda su anacrónica carga de severa ritualidad, sino arrancar la jota del pasado y traerla a la más frívola contemporaneidad, adaptándola a las fórmulas de ocio que triunfan actualmente. Es lo que, en una actuación que puede tener para el futuro óptimas consecuencias, se hizo en la pasada edición de las Olimpiadas Rurales de Los Pedroches en Añora. Jóvenes, y hasta niños, se enfrentaron a la jota como una prueba lúdica más y la abordaron con la pasión de quien ha encontrado en ella un sentido. La mayoría ejecutaron los pasos de forma muy torpe y con poco apego a las formas tradicionales del movimiento, pero significó un primer avance que, de seguir, alcanzará seguramente mayor perfección en próximas convocatorias. Recuerdo que en las primeras ediciones olímpicas nadie conseguía mantener el cántaro en la cabeza más allá de un par de pasos y hoy es habitual acabar el recorrido sin que se haga trizas en el suelo. Con la jota puede terminar ocurriendo lo mismo. Al haberla traído al campo de interés de los jóvenes, estos acabarán haciéndola suya, del mismo modo que han interiorizado otras actividades que hasta hace poco ni siquiera conocían, como el pingané, los mizos o el garrote, salvándolos así de la desaparición.

Es un camino peligroso, sí, por el riesgo de desvirtuación que implica, pero no hay que olvidar que el cante y el baile tradicional eran actividades lúdicas, de entretenimiento y diversión espontánea, no sujetas a las normas estrictas de ejecución que muchas veces quiere imponérseles, fruto de una mal entendida preservación. Renovación en la tradición, actualización del folklore y asimilación de las estructuras populares desde las formas contemporáneas son las claves más efectivas para que la herencia tradicional tenga su cabida viva en el mundo actual. Lo otro es arqueología, que tiene mucho mérito, pero es otra cosa.


Prueba de la Jota en las pasadas Olimpiadas Rurales de Los Pedroches.

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David Pastor Blázquez expone en El Viso


Niño Jesús triunfante, obra de David Pastor Blázquez. [Fotos: J.D.]

Hasta el día 30 de julio puede visitarse en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de El Viso una exposición del joven artista David Pastor Blázquez. Se trata de una magnífica colección de pintura y escultura de temática religiosa realizada por este viseño de nacimiento que actualmente reside en Sevilla. David Pastor inició sus estudios en la Escuela de Artes Dionisio Ortiz de Córdoba y luego ha estudiado talla en madera en la Escuela de Arte Mateo Inurria de Córdoba y Dorado y Policromia en la Escuela de Arte de Sevilla. En la muestra que expone en El Viso podemos contemplar variaciones iconográficas sobre el Niño Jesús, Dolorosas y Crucificados, así como relieves en madera y algunas pinturas.

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Las Ferias de Santa Ana




Tres localidades de Los Pedroches celebran su feria con motivo de la festividad de Santa Ana: El Viso, Conquista y El Guijo. En las dos primeras, los festejos comenzarán mañana, día de Santiago, mientras que en El Guijo vienen disfrutando de la fiesta ya desde el sábado. Aquí ofrecemos los enlaces con las programaciones que ha preparado el ayuntamiento de cada pueblo, junto con el "Libro de Feria" de Conquista, el único que se ha publicado en versión digital. En preparación está ya también la Feria de Villanueva de Córdoba, que comienza el 2 de agosto.

Programación de la Feria de El Viso

Programación de la Feria de Conquista
Libro de Feria de Conquista

Programación de la Feria de El Guijo

Programación de la Feria de Villanueva de Córdoba