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El Premio Solienses reafirma su vocación de apoyo a la cultura comarcal


Francisco Onieva en el momento de recibir el Premio Solienses.

El Centro de Interpretación de la Arquitectura Popular (CIAP) de Dos Torres acogió ayer el acto de entrega del Premio Solienses 2014 a Francisco Onieva por su libro Las ventanas de invierno. Al acto acudió un numeroso público, entre el que se encontraban los autores galardonados en anteriores ediciones del premio (salvo Alejandro López Andrada, que excusó su asistencia por motivos familiares) y otros escritores, artistas, profesores y miembros de asociaciones culturales de la comarca. También acudieron destacados representantes de la política comarcal, como la parlamentaria andaluza Josefina Vioque, el presidente de la Mancomunidad de Los Pedroches y alcalde de El Viso, Juan Díaz, la delegada de Bienestar Social de la Diputación, Dolores Sánchez, la concejala de Cultura de Villanueva de Córdoba, Benita Martínez, la concejala de Biblioteca y Educación de Pozoblanco, María José Espejo, o el concejal de Turismo de Pedroche, Pedro de la Fuente, entre otros.

Con anterioridad al acto de entrega del premio propiamente dicho, se procedió a la inauguración de la exposición "No palabras. Los ganadores del Premio Solienses vistos por siete fotógrafos de Los Pedroches", a la que asistieron los escritores Juana Castro, Pedro Tébar, María Antonia Rodríguez, Francisco Antonio Carrasco, Félix Ángel Moreno Ruiz y Francisco Onieva y todos los fotógrafos autores de las imágenes, Luna Benfer, Peter Font, Miguel Coleto Vizuete, Moisés Vargas, África Villén, Rafa Sánchez y José Jurado. La muestra permanecerá abierta hasta el 30 de marzo.


Ganadores del Premio Solienses y fotógrafos que han participado en la exposición colectiva "No palabras".


Francisco Antonio Carrasco y Juana Castro observan las fotografías de la exposición "No palabras".

Ya en la sala "Torremilano", donde se desarrolló el acto central, intervino en primer lugar Manuel Torres, alcalde de Dos Torres, quien dio la bienvenida a los presentes en el CIAP, un centro para "la cultura popular de Dos Torres y la comarca", como lo definió. Afirmó que "hoy es un día importante para este municipio" por celebrarse en él la entrega del Premio Solienses, como lo será también la próxima semana cuando se desarrolle la Muestra de Cine Rural.


Manuel Torres, alcalde de Dos Torres, se dirige a los presentes.

A continuación intervine yo mismo, reconociendo, en primer lugar, que Las ventanas de invierno supone el regreso a la poesía en el Premio Solienses, pues poemarios fueron las obras galardonadas en las dos primeras ediciones: los versos dolientes sobre la enfermedad de Alzheimer en Los cuerpos oscuros de Juana Castro y la visión intimista del paisaje en La tierra en sombra de Alejandro López Andrada. "Las ventanas de invierno -dije- se presenta como una síntesis de estas dos obras que le precedieron en el palmarés de Solienses. Aquí está el dolor por la pérdida de la memoria, lo más grande que se puede perder, y el miedo al olvido, lo más grande que se puede temer. Y aquí está también el paisaje de Los Pedroches, por las riberas del Cuzna y las colinas pobladas de encinas. Las ventanas de invierno, por tanto, reconcilia al Premio Solienses con la poesía, tras cinco años de ausencia y nos permite el goce infinito de acercarnos a unos versos complejos teñidos de incertidumbre por lo desconocido y de emoción por lo que nos resulta familiar, nuestra tierra, nuestra propia tierra".

Seguidamente destaqué la dimensión colectiva que ha alcanzado el Premio en estos ocho años de existencia: "La dimensión adquirida por el Premio Solienses ha sido posible porque muchas personas, entidades e instituciones han hecho suya esta iniciativa, convirtiendo en colectiva una propuesta que en su origen era meramente personal. El Premio Solienses ya no es de Solienses, del blog Solienses, sino que nos pertenece a todos los que algunas vez hemos colaborado en alguna de sus fases organizativas, a todos los que estamos aquí y muchos otros que no han podido acudir hoy. Porque solo el trabajo colectivo de muchos hace posible este resultado".

Finalmente, aludí a la inquietud ante el futuro que siempre se vive en nuestra comarca y cómo la cultura ha de ser un agente de confirmación territorial: "Hablamos de cultura y hablamos de Los Pedroches, y en la unión de estas dos abstracciones aflora la esperanza. Los Pedroches, una comarca eternamente mecida en los vaivenes de la incertidumbre, amenazada por un futuro nunca suficientemente despejado, siempre con alguna amenaza en el horizonte, una comarca olvidada y maltratada por las administraciones, con cuyas ilusiones se juega sin disimulo (...) En la cultura es donde habremos de encontrar nuestra esperanza frente a la tristeza que en otros campos nos acecha. En nuestras fiestas, nuestras costumbres ancestrales, nuestras tradiciones que nos identifican e individualizan, que nos hacen únicos, pero sin cerrarnos a nuevas formas de entender el arte y la cultura, que nos permitirán renovarnos sin perder nuestros rasgos esenciales".


Blas Sánchez, que intervino en nombre del jurado, Francisco Onieva y Antonio Merino, editor del blog.

Después, Blas Sánchez Dueñas, Profesor de Literatura Española en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Córdoba, intervino para justificar la concesión del premio a Las ventanas de invierno. "Desde la simbología del título, la dedicatoria y las citas que proemian los textos, Las ventanas de invierno es un libro que desprende sosiego, dulzura, candidez, cariño melifluo y cadencia, a pesar de la dureza de la geografía literaria natural y vital que en él se atesora". "A pesar de la dureza de la despedida -añadió- o de la caducidad del ser humano, con el dolor y el sufrimiento que estas temáticas originan, los poemas del libro de Onieva acatan con sosiego y sencillez el sino del ser que se fue, que se es o que se será, pero siempre desde una actitud reposada de hombres y mujeres que aceptan su destino o que viven el invierno de su vida con la dureza o las sensaciones que este último depara para cualquier ser humano".

Blas desveló las raices juanramonianas del poemario de Onieva: "el Juan Ramón que aparece en este libro es el Juan Ramón de la sencillez simbólica, de la precisión léxica, del cuidado en el lenguaje (...) Con la habilidad de un maestro artesano de la poesía, los poemas de Francisco Onieva se constituyen sobre una base simbólica y técnica sencilla y natural, que aunque dé la sensación de desnudez se entreteje de taraceados recursos retóricos en una amplia galería".

En cuanto al tratamiento del paisaje que hace Onieva en sus versos, Blas afirmó: "El libro invita al lector a contemplar el paisaje natural de Los Pedroches, con la dureza y la frialdad de sus inviernos, a la vez que fija su atención en los que han sido sus principales moradores y protagonistas, sus gentes en la etapa final de sus días, con la enfermedad, la desmemoria y el sufrimiento que trae aparejado".

Blas Sanchez realizó un detallado análisis del poemario de Onieva, leyendo y comentando críticamente numerosos pasajes, para concluir: "El libro, en su conjunto, aprisiona al lector al conmoverlo, mediante poemas de tono meditativo y de un profundo esteticismo contemplativo (...) El poemario de Francisco Onieva conforma un conjunto donde la vida se destila verso a verso, donde, aunque se esté en la frontera del invierno definitivo, hay que sentir que se ha podido gozar de la vida".


Un momento durante el desarrollo del acto.

Francisco Onieva, finalmente, dedicó el premio a "mis tres mujeres -Guía, Blanca y Marta-, a quienes pertenece todo lo que pueda guardar belleza en Las ventanas de invierno”, porque ellas son capaces de cerrarlas siempre que el viento se presenta sin avisar y de mantener el frío a la debida distancia, dando calor de ventanas adentro". También lo ofreció a sus padres, a su hermano y, sobre todo, a sus abuelos, Manolo y Sole, "a quienes está dedicado el libro -especialmente a él, que, después de varios años de lucha desigual contra el cáncer, se marchó sin ver publicado un poemario que parecía condenado a quedar en el olvido de los cajones institucionales".

Seguidamente reafirmó con orgullo su profesión docente: "Después de catorce cursos –doce de ellos en el IES Antonio Mª Calero-, puedo afirmar que sigo estando muy orgulloso de serlo. Ser docente hoy –y creer en la necesidad de la enseñanza pública- es adquirir un compromiso con la sociedad, un compromiso en la sombra, en silencio, entregando al otro lo mejor de uno mismo, sin horarios, sin esperar nada a cambio. Y aquí radica la grandeza de la profesión que siempre he soñado desempeñar". Onieva expresó su convencimiento "de la importancia de las profesoras y maestros –junto a las bibliotecas municipales- como puertas o elementos vertebradores del frágil tejido cultural de las zonas periféricas y olvidadas".


Francisco Onieva firmó ejemplares de su libro al finalizar el acto.

Francisco Onieva reflexionó sobre el acto creador: "La creación nace de la duda, de la incertidumbre, de la ausencia de dogmas que definan nuestra esencia y la relación dialéctica establecida con el fragmento de mundo que nos ha tocado vivir y del que debemos dejar constancia, una realidad exterior que tan solo puede ser experimentada desde la propia interioridad. Es utópico afirmar que el creador ilumina la realidad, poliédrica e inabarcable, y que es, por tanto, capaz de extraer una verdad que actúe de firme asidero para explorar la complejidad del ser humano. Yo me inclino a pensar que el poeta sondea, a ciegas, los abismos del propio ser e intenta arrojar un atisbo de luz a las áreas en sombra que conforman su existencia particular, para lo que siente la necesidad de buscar un lenguaje depurado de los excesos verbales a los que otros han sometido la palabra poética".

En cuanto a Las ventanas de invierno, Onieva explicó que "el poemario está construido en torno a diversos núcleos temáticos surgidos de la observación cotidiana, como el cáncer, el alzheimer, la soledad, la incomunicación, la convivencia con los recuerdos o el inevitable ajuste de cuentas ante la vida por parte de quien se sabe en una de las últimas curvas del camino". "Este poemario -continuó- supone un ahondamiento en los presupuestos éticos y estéticos presentes desde mi primer libro. La búsqueda de una poesía meditativa, abierta al otro, caracterizada por la sencillez y la claridad discursiva, con la que hablo de lo que me preocupa, a media voz, sin efectistas pirotecnias verbales. Para esto intento convertir los pequeños detalles de mi entorno en símbolos, al cargarlos de connotaciones que trascienden la mera contemplación particular y, así, buscar la universalidad del conflicto planteado".

Tras la entrega del premio, todos los presentes nos trasladamos al patio del CIAP donde, mientras degustamos un aperitivo ofrecido por el Ayuntamiento de Dos Torres, compartimos nuestras inquietudes en torno a la cultura de Los Pedroches.


Vista parcial de la sala momentos antes de comenzar el acto.


El ganador del Premio Solienses con los artesanos de Ofiarpe.


Dolores Sánchez, Manuel Torres y Daría Romero. [Foto: A.M. Caballero]


Juan Díaz, Presidente de la Mancomunidad, y Josefina Vioque, parlamentaria andaluza.


Peter Font y Miguel Coleto delante de sus fotografías en la exposición "No palabras".


Vista del patio de la casa durante el aperitivo.


Luis Lepe y Manuel Torres.

[Más fotos]

3 comentarios :

Maria Rubio | lunes, marzo 17, 2014 9:34:00 a. m.

La entrega del Premio Solienses, se ha convertido en cita obligada de la cultura de los PEDROCHES, año tras año, hemos visto como ha mejorado y como más personas acude a este acto que siempre se realiza en un sitio emblematico de los Pedroches , ayer tubimos la suerte de ver una restauración de lujo en una casa solariega del precioso, limpio y cuidado pueblo de Dos Torres.Felicitar al premiado y a todos los organizadores por hacernos pasar, como siempre un rato inolvidable y a tí Antonio por hacerlo posible una vez mas.

Anónimo | lunes, marzo 17, 2014 4:14:00 p. m.

Enhorabuena a todos los que participaron en esta nueva edición del Premio, y felicidades otra vez más a SOLIENSES por su iniciativa. Gracias especiales este año por haber podido aplacar añoranzas mediante la red, a todos los que permanecemos ausentes al evento.
Gracias a todos por su trabajo en favor de la Cultura en la Comarca.
Saludos.
EUMANCIO ELVIRA.

Anónimo | lunes, marzo 17, 2014 10:44:00 p. m.

Un cariñoso saludo a Juan Ferrero y Félix Moreno. Ellos saben muy bien a que me refiero.

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